Tras la muerte de Carlos II, último rey de la Casa de Austria, llegan los Borbones franceses en febrero de 1701. La dinastía comienza con Felipe V, nieto de Luis XIV.

Felipe V (1700 - 1746)

Al poco tiempo de iniciar su mandato se incendia el Alcázar, con la consiguiente pérdida de joyas y obras de arte: cuadros de Velázquez, Van Dick y todos los maestros.

El incendio, tiene lugar en la Nochebuena de 1734 y se puede considerar la destrucción del símbolo de poder de la dinastía de los Austrias. Dos años después, se inicia la reconstrucción del nuevo Palacio Real.

El proyecto se encarga al italiano Felipe Juvara, pero ante el excesivo costo de su realización, se opta por otro presupuesto más sencillo por el también italiano Juan Bautista Sachetti. Madrid vive durante el reinado de este monarca uno de sus periodos más expansivos y creadores.

El corregidor de la ciudad, Marqués de Vadillo, busca la ayuda y los consejos de Pedro de Ribera, para llevar a cabo un proyecto de modernización de Madrid.

El joven arquitecto, aun contando con una fuerte oposición por parte del Concejo y de los arquitectos italianos, levanta el Puente de Toledo, planifica la orilla del Manzanares donde levanta la iglesia de la Virgen del Puerto, diseña el Hospicio de San Fernando, actual Museo Municipal, etc.

Las tareas de embellecimiento y modernización continúan con la creación de las academias de la Lengua, Historia y Medicina, se funda la Biblioteca Nacional y la Fábrica de Tapices, además de varias iglesias y palacios.

A Felipe V, le sucede su hijo Fernando VI que se casa con la portuguesa Bárbara de Braganza, quién, en estrecha colaboración con el Marqués de la Ensenada, continua con la tarea de embellecimiento de Madrid, aunque de una manera más tranquila.

Fernando VI (1746 - 1759)

Durante su reinado, se levantan las Salesas Reales y todo el barrio que hoy lleva ese nombre. También, hay que colocar en su haber la fundación de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, la plaza de toros de la Puerta de Alcalá y la Puerta de Recoletos.

Carlos III, considerado como el mejor alcalde de Madrid, llega a la capital procedente de Nápoles al fallecer de pena por la muerte de la esposa su hermano Fernando VI. Su interés de modernizar el país se refleja en Madrid, con la creación de una red del sistema de alcantarillado, iluminación pública y se pavimentan de calles.

Carlos III (1759 - 1788)

A pesar de ser conocido como uno de los mayores benefactores de Madrid, hay que decir, que su entrada triunfal no fue nada tranquila, ya que al poco tiempo se vio obligado a cesar a su primer ministro Esquilache, ante la protesta del pueblo, que a falta de problemas más graves no estaban dispuesto a permitir que se acortaran las capas y se prohibiera el uso de los sombreros que ocultaban sus caras.

Calmados los ánimos, pudo continuar con su tarea de modernizar una ciudad que se haga eco de los cambios que se están produciendo en el mundo. Hay una zona muy concreta de Madrid, que de alguna manera simboliza su reinado. Es el Paseo del Prado con las fuentes de Neptuno, Cibeles y la Puerta de Alcalá.

Carlos IV (1788 - 1808)

Completando la tarea científica se levanta el Observatorio Astronómico, se funda el Jardín Botánico, El Museo de Ciencias Naturales - actual Museo del Prado - y el Hospital Real. Otro acontecimiento de vital importancia para el pueblo español fue la creación de un sistema de lotería en diciembre de 1763.

El 31 de marzo de 1767, a las doce de la noche, ordena a los jesuitas que abandonen el país. Un año antes de que estalle la Revolución Francesa fallece en Madrid. Su heredero, Carlos IV, cuenta ya más de 40 años cuando sube al trono.

Copyright © 1999 - 2001 por JLL & JRP

Todos los derechos reservados.