




EL ANÁLISIS DE LA
ROPA DE LA MOMIA HALLADA EN SAN PLÁCIDO CONFIRMA QUE NO ES VELÁZQUEZ
El PAIS - 5 Octubre 99 - Texto VICENTE G. OLAYA

La Consejería de Educación de
la Comunidad de Madrid ha tirado definitivamente la toalla sobre la momia de San
Plácido, un cuerpo hallado por técnicos del Ministerio de Cultura
que atribuyeron a Velázquez. Los técnicos de la Comunidad han
constatado que el cuerpo momificado hallado bajo un altar de este céntrico
cenobio, no se corresponde con los del pintor.
Para llegar a estas conclusiones, los
especialistas de la Consejería que dirige Gustavo Villapalos esgrimen dos
argumentos: la momia va calzada con zapatos y medias y luce una gola
(alzacuellos) que no coinciden con los que se vistió al pintor tras su
muerte. El artista, según los textos de la época, fue inhumado con
botas y espuelas y no con zapatos y medias.
Además, la gola de la momia de San Plácido
(confeccionada con las hojas de un misal) fue rellenada con un tipo de papel
correspondiente al siglo XVIII. Velázquez murió en 1660. De todas
formas, los trabajos del forense Manuel Reverte - que está
diseccionando desde hace dos semanas la momia a petición de la Comunidad
- no se detendrán hasta tener un informe definitivo del cadáver.
Ante esta situación, las excavaciones
arqueológicas de la plaza de Ramales han tomado un nuevo auge. En esta
plaza, y hasta principios del siglo XIX, se alzaba la iglesia de San Juan,
parroquia real donde se dio sepultura a Velázquez.
Los técnicos del Patrimonio mantienen
desde el pasado mayo abiertas tres catas arqueológicas en la plaza para
desenterrar la estructura de esta iglesia, que fue parroquia real hasta su
demolición, entre los años 1809 y 1811. En ella, se dio sepultura
a notables personajes de la época, incluido Velázquez o los enanos
de la corte de Felipe IV.
Los arqueólogos han descubierto
ahora, pero fuera de los límites de la iglesia, los restos de medio
centenar de guardias de palacio, que vivieron probablemente entre los siglos
XVII y XVIII. Su altura media, según las fuentes consultadas, alcanzaba
1,75 metros, muy superior a la de los españoles de aquel momento.

Los primeros estudios de los técnicos
señalan que, los soldados fueron inhumados fuera de los muros del templo
porque, a pesar de ser trabajadores de palacio, no pagaban por su enterramiento.
"Los
lugares de enterramiento en la iglesia estaban perfectamente delimitados. En la
zona más cercana al altar se inhumaba a los nobles. Detrás, los de
las clases altas y los que podían pagar las mejores sepulturas. Tras
ellos, los de clase media y, finalmente, a los pies de la iglesia, los más
pobres."
"El
exterior, quedaba reservado para personas que, a pesar de depender de palacio,
no pagaban por las sepulturas. Este era el caso de los guardias"
señaló un experto regional.
Los especialistas están convencidos
de que se trata de militares por la gran altura de los esqueletos. "Encontrar tantos esqueletos de más de 1,75
metros sólo es posible por una selección previa. El único
colectivo que reunía estas características era la guardia real"
Los estudios antropológicos
definitivos, que no estarán acabados hasta dentro de varios meses, están
siendo realizados por expertos de la Universidad Autónoma. Los
especialistas han hallado, además de los restos de los soldados,
numerosos huesos con deformaciones, debidas a deficiencias en la alimentación
o el acarreo de grandes pesos.
Por el momento, los antropólogos no
han encontrados restos de los enanos de la corte, aunque los expertos del
Patrimonio creen tener delimitado el lugar donde fueron enterrados.

